Hoy ha sido un día de mucho calor durante toda la mañana y parte de la tarde así que para variar hemos tenido tormenta, era muy gracioso ver como llovía, se hacían enormes charcos en las calles y corrían ríos de agua mientras la gente iba con sandalias y sin paraguas. Como bien dicen, la experiencia es un grado y desde que me pillo una tormenta no vuelvo a salir de casa sin consultar la predicción meteorológica para ese día (siempre aciertan). Por suerte, las sandalias nunca me han gustado mucho. De todos modos, siempre hay algún pub cerca donde esperar que pase la tormenta tomando una cervecita con los amigos
