Este viernes volvimos a tener otra fiesta en casa de unos españoles que se marchaban de Boston. Fuimos a la licorería y a comprar algo para cenar y cada vez se nos unía más gente a la fiesta. Esta vez batimos el record. Nos juntamos unas 60 personas en la casa, así que no tardo mucho en aparecer la policía. Además, sono varias veces la alarma de la casa porque estabamos haciendo unas pizzas en el horno y salía mucho humo cuando abrías la puerta.
El sábado había quedado con unos compañeros de despacho para ir navegar en el Charles y aunque me levanté un poco resacoso mereció la pena así que me apunté para la clase de los domingos donde enseñan las tecnicas y la teoría para poder navegar solo. Esta vez fue bastante diferente porque me toco de pareja en el barco con un japones y casi nos vamos al agua.
Cuando ibamos a girar, tuvimos un pequeño problema y el barco se nos inclinó empezando a entrar agua y acabamos con los pies empapados. De todas formas siempre hay alguien que lo hace peor y en el siguiente turno al menos cuatro personas fueron al agua y otros dieron la vuelta al barco.