Este viernes volvimos a repetir la fiesta de la paella, aprovechando para celebrar un cumpleaños y una despedida. El idioma oficial que volvió a triunfar en la fiesta fue el castellano, esta vez de manera abrumadora. Estuvo genial y acabamos a las tantas, algunos más perjudicados de lo normal
Esto de iberia y las reuniones se está conviertiendo en toda una institución.
